Uno de los mayores retos cuando se trabaja en equipo dentro de las organizaciones es lograr el entendimiento mutuo y por supuesto que todos los miembros del mismo tengan un objetivo principal colectivo.

Esto no siempre es sencillo ya que se trabaja con individuos, significa que cada quién tiene su personalidad, temperamento, sus maneras de entender los procesos y su ritmo. Pero para conseguir que todo engrane perfectamente se debe lograr que todo el equipo esté cohesionado, es decir que todos sus miembros estén trabajando en pro de alcanzar la misma meta desde su posición y funciones.

Un equipo cohesionado no quiere decir que todos piensan de la misma manera o que no existan problemas entre ellos. Puede haberlos, pero cuando de verdad tienen sus objetivos claros siempre las diferencias serán resueltas a través de mecanismos previamente establecidos para superarlos rápidamente.

A continuación encontrarás 4 pasos que al ponerlos en práctica lograrán unir y fortalecer al equipo en el que te desenvuelves:

  1. Observa las relaciones interpersonales entre los miembros:

Hay personas que no colaboran entre sí incluso perteneciendo al mismo equipo porque no se llevan bien, no se comunican asertivamente o simplemente no saben que deben trabajar juntos.

Para identificar estos focos potencialmente problemáticos en tu meta de unir al equipo, observa su comportamiento, la manera en la que se dirigen los unos a los otros y sus relaciones tanto durante el trabajo como fuera de él –si es posible-.

Para mejorar estas relaciones entre los miembros que conforman tu equipo no tienes que ser “el jefe”, la clave es asumir el liderazgo sin tomar en cuenta tu posición dentro de la organización ya que todos los cargos son importantes. Toma la iniciativa de acercar a los miembros desconectados propiciando la conversación y camaradería entre ellos, por supuesto siempre dentro de los límites profesionales.

 

  1. Promueve la creación de actividades grupales recreativas:

O da ideas –y llévalas a cabo- para mejorar las que ya existan en tu organización. Puede que en la empresa donde labores ya hayan métodos pensados para levantar puentes que acerquen a los empleados a un punto donde las barreras sociales no estén presentes.

Estas actividades normalmente son recreativas, de crecimiento personal y/o grupal. Si ya has realizado de este tipo de actividades sin éxito, haz una retroalimentación para saber qué fue lo que no funcionó. Así podrás tener información valiosísima para poner en práctica nuevas ideas obtenidas de los mismos miembros.

Es muy importante en este punto fijarse de que las actividades de este tipo no son “eventos” ocasionales, sino estructuras del fortalecimiento de la cultura empresarial que se mantienen gracias a la frecuencia y a la dedicación con que se realicen.

 

  1. Implementa incentivos al esfuerzo global:

No solo se debe premiar a los empleados por su esfuerzo particular, sino también por las metas alcanzadas en conjunto. Esto fortalecerá los lazos entre ellos y el trabajo enfocado al bienestar colectivo.

También puedes crear métodos de estímulo individual a los empleados que tengan que ver con su desempeño grupal y que sean los mismos miembros del equipo los encargados de elegir al compañero que se recompensará.

Esta es una manera positiva de promover los lazos y las sanas relaciones entre cada una de las personas que conforman el equipo a la vez de que funciona como termómetro que mide la realidad del momento en que se aplica.

 

  1. No orientes los esfuerzos SOLO en las personas más cercanas:

Fíjate en otros factores externos que puedan estar influyendo en su desempeño, estos pueden ser otros departamentos o sectores dentro de la misma empresa, vendedores o incluso proveedores.

Este tema puede tal vez ser un poco álgido porque a no siempre los objetivos de las otras secciones están alineados con los de tu equipo, sin embargo, si éste está fortalecido podrá mantenerse cumpliendo sus funciones a pesar de lo que ocurra externamente. Por otro lado, esas relaciones tampoco se pueden descuidar ya que afectan la productividad final.

Recuerda que hay muchas más personas fuera de tu círculo de control que dentro de él y una buena relación con estas personas definitivamente impactará hacia lo positivo en las metas y objetivos que se tracen como unidad.

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